¿Con qué frecuencia hay que limpiar los oídos de un perro? Como mínimo, cada 15 días. Si tiene orejas grandes, la frecuencia recomendada sube a una vez por semana, porque estas orejas ventilan peor el canal auditivo. Consumer EROSKI (30 de enero de 2012) fija estos valores como umbrales mínimos, no como una pauta fija para todos los perros.
¿Cuándo hay que limpiar los oídos de un perro?
Frecuencia mínima según el tamaño de la oreja
| Tipo de oreja | Frecuencia mínima indicada | Motivo señalado por la fuente |
|---|---|---|
| Oreja de tamaño habitual | Al menos cada 15 días | Limpieza periódica del pabellón y de la parte visible del canal |
| Oreja grande | Una vez por semana | Ventila peor el canal |
La fuente no define el tamaño de oreja a partir del cual una oreja se considera grande. La clasificación depende del criterio del propietario y del veterinario, que puede ajustar la pauta según la forma de la oreja y el historial del animal.
Por qué la frecuencia es un mínimo
La fuente consultada indica frecuencias de limpieza mínimas, no un máximo. Ninguna establece cuántas veces se puede limpiar sin riesgo, por lo que la decisión debe basarse en el estado del canal y no en un calendario fijo.
Un canal sano no necesita limpiezas adicionales por costumbre. Antes de aumentar la frecuencia, conviene tener en cuenta lo siguiente:
- Si aparecen cambios en el canal entre limpiezas, como exceso de cera, olor fuerte o enrojecimiento, la fuente indica consultar al veterinario en lugar de aumentar la limpieza por cuenta propia.
Cómo aplicar la pauta en casa
- Anota la fecha de cada limpieza para mantener la frecuencia mínima sin olvidos.
- Si el perro tiene orejas grandes, fija el día de la semana en que se hará la limpieza.
- Si el perro se ha bañado o ha estado en el agua, consulta al veterinario sobre cómo actuar con sus oídos.

Material necesario para limpiar las orejas
Para la limpieza doméstica del oído externo del perro hacen falta pocos materiales. El Manual Merck de Veterinaria (2026) indica como soporte principal el algodón auténtico en bolas, y como líquido, un limpiador recomendado por el veterinario. Consumer (Consumer EROSKI, 2012-01-30) añade una toalla humedecida y gasa enrollada en el dedo, con una función distinta para cada una. La tabla resume cada material, su función y la fuente que lo respalda.
| Material | Función indicada | Fuente |
|---|---|---|
| Bolas de algodón auténtico | Soporte principal para la limpieza | Merck Veterinary Manual (2026) |
| Limpiador recomendado por el veterinario | Producto de limpieza para el conducto | Merck Veterinary Manual (2026) |
| Toalla humedecida en agua tibia | Limpieza del pabellón auricular externo | Consumer EROSKI (2012-01-30) |
| Gasa enrollada en el dedo | Limpieza de la parte visible del canal auditivo | Consumer EROSKI (2012-01-30) |
Algodón auténtico
Las bolas de algodón auténtico son el material que Merck (2026) señala como base del procedimiento. Merck recomienda este material y advierte contra los hisopos de algodón.
Limpiador recomendado por el veterinario
Merck (2026) indica un limpiador recomendado por el veterinario, no un producto genérico de venta libre. Consumer (2012-01-30) considera opcional el limpiador específico para perros, mientras que Merck recomienda un limpiador indicado por el veterinario. La diferencia entre ambas fuentes conviene tenerla en cuenta: ante la duda sobre la necesidad de un limpiador concreto, la indicación del veterinario es el criterio que señala Merck.
Toalla y gasa enrollada
Consumer (2012-01-30) describe dos herramientas complementarias. La toalla humedecida en agua tibia se usa para el pabellón externo, es decir, la parte visible de la oreja. La gasa enrollada se coloca en el dedo para limpiar la parte visible del canal auditivo. Ninguna de las fuentes consultadas da una temperatura numérica para el agua, por lo que el criterio disponible es la descripción «tibia».
¿Cómo limpiar los oídos de un perro paso a paso?
La limpieza se hace en tres fases que van de fuera hacia dentro: primero el pabellón externo, después el conducto con un limpiador indicado por el veterinario y, por último, la retirada de restos con algodón enrollado. Según el Manual Merck de Veterinaria (2026), el método consiste en llenar el conducto, masajear la base de la oreja y retirar los restos con algodón enrollado. Consumer EROSKI (2012-01-30) describe la parte externa y visible del canal con materiales distintos, como se detalla abajo.
Fase 1: limpiar el pabellón externo
- Humedece una toalla en agua tibia y escúrrela bien para que no gotee.
- Pasa la toalla por la superficie visible del pabellón, por la parte interior y los pliegues.
- Retira la suciedad y la cera acumulada en la zona externa.
Fase 2: llenar el conducto y masajear la base
- Aplica el limpiador recomendado por el veterinario hasta llenar el conducto auditivo.
- Masajea con suavidad la base de la oreja, justo donde el cartílago se une a la cabeza, durante unos segundos. El movimiento permite que el producto se extienda y desprenda la cera y los restos adheridos a las paredes.
- Deja que el perro sacuda la cabeza de forma natural. Ten un paño a mano para absorber el líquido que salga.
Fase 3: retirar los restos
- Envuelve la punta de un algodón enrollado alrededor del dedo, sin hilos sueltos.
- Limpia solo la parte visible del canal, con movimientos suaves que sigan la curva de la oreja.
- Cambia de algodón cada vez que aparezca cera o suciedad y repite hasta que el material salga limpio.
| Fase | Zona | Material | Acción |
|---|---|---|---|
| 1 | Pabellón externo | Toalla humedecida en agua tibia | Limpiar superficie y pliegues |
| 2 | Conducto y base de la oreja | Limpiador indicado por el veterinario | Llenar, masajear la base |
| 3 | Canal visible | Algodón enrollado | Retirar restos con movimientos suaves |
Qué no se debe usar en los oídos del perro
Algunos productos habituales en casa o en la farmacia no son adecuados para el canal auditivo del perro. Las dos fuentes consultadas los desaconsejan por motivos distintos, por lo que conviene revisarlos por separado.
| Producto | Fuente | Advertencia |
|---|---|---|
| Hisopos de algodón | Manual Merck de Veterinaria (2026) | Advertidos por el manual, que recomienda en su lugar bolas de algodón auténtico |
| Suero fisiológico | Consumer EROSKI (2012-01-30) | Puede quedar retenido en el canal y favorecer las bacterias |
| Removedores de cera de venta libre | Manual Merck de Veterinaria (2026) | Desaconsejados sin aprobación veterinaria |
Hisopos de algodón
El Manual Merck de Veterinaria (2026) advierte contra los hisopos de algodón. La ficha no detalla el motivo.
Suero fisiológico
Consumer EROSKI desaconseja el suero fisiológico porque puede quedar retenido en el canal y favorecer las bacterias. Este punto es el único de la fuente de 2012 que aborda directamente un líquido de limpieza, y no fija cantidades ni frecuencias para su uso.
Removedores de cera de venta libre
El Manual Merck de Veterinaria (2026) advierte contra los removedores de cera de venta libre sin aprobación veterinaria. La condición es el criterio: un producto sin esa aprobación no se considera adecuado para el canal, aunque se venda sin receta.

¿Qué hacer con perros de orejas caídas?
El pabellón caído cubre la entrada del canal auditivo y reduce la ventilación de ese conducto, así que la limpieza requiere más preparación. El objetivo es dar acceso a la parte visible del canal sin cambiar bruscamente la postura de la oreja.
Por qué el acceso cambia con la oreja caída
Un pabellón caído funciona como una cubierta: limita la entrada de aire al canal auditivo, así que la humedad y el cerumen se retienen con más facilidad. Por eso conviene preparar el acceso antes de empezar a limpiar, y no corregir la posición durante el movimiento.
Levantar el pabellón para ver la entrada
- Sostén la base del pabellón con una mano y levántalo suavemente hacia arriba y hacia afuera para exponer la entrada del canal.
- Mantén esa posición sin apretar el cartílago.
- Observa la entrada con buena luz y revisa la cantidad de cera visible antes de tocar nada.
Sujetar al perro sin forzar el pabellón
- Pide a una segunda persona que sujete la cabeza del animal, o coloca al perro sobre una superficie estable y mantén una mano bajo el cuello.
- No tires del pabellón contra su dirección natural. La tracción brusca molesta al animal y favorece los movimientos repentinos.
- Si el perro sacude la cabeza durante la sujeción, suelta la presión, reajusta la postura y continúa con movimientos lentos. No insistas forzando la oreja.
Señales de alarma: ¿cuándo ir al veterinario?
La limpieza casera sirve para mantenimiento, no para tratar un problema. Cuando el oído presenta signos de alteración, el procedimiento en casa puede empeorar la situación, porque introduce material en un canal que ya está inflamado o infectado. Según Consumer EROSKI (publicación de 30 de enero de 2012), hay cuatro situaciones que obligan a consultar al veterinario en lugar de insistir con la limpieza.
Olor fuerte
Un olor fuerte procedente del oído es una señal para consultar al veterinario, sin intentar tratarlo en casa. No debe tratarse como un simple problema de higiene: el olor es una señal de que algo no funciona y requiere valoración profesional antes de aplicar cualquier producto.
Exceso de cera
La cera forma parte de la protección natural del canal. Una producción visiblemente superior a la habitual, o una cera de aspecto anormal, justifica una revisión. Insistir con el algodón o con los limpiadores puede compactar el material hacia el fondo del canal, donde no se ve y donde es más difícil de retirar sin herramientas adecuadas.
Enrojecimiento o inflamación
La piel del pabellón auricular y la entrada del canal deben tener un color y un tacto normales. El enrojecimiento, el engrosamiento o el calor local indican inflamación. En este caso, la limpieza no resuelve la causa y la manipulación puede aumentar la molestia.
Rascado o sacudidas de cabeza persistentes
Un rascado ocasional es normal. Lo que requiere consulta es la insistencia: rascarse con frecuencia, sacudir la cabeza de forma repetida o inclinarla hacia un lado. Estos gestos justifican consultar al veterinario, no seguir limpiando en casa.
Cualquier duda de infección del canal auditivo
Si no está claro si existe una infección, la recomendación es la misma: consultar al veterinario. Ninguna observación casera permite confirmar una infección, y el diagnóstico requiere exploración del canal con instrumental adecuado. Ante la duda, el criterio prudente es no seguir limpiando por cuenta propia y dejar que el profesional determine el tratamiento.